Elisa Carrió: “No soy una construcción de Durán Barba”

Tras definir su postulación en Capital, la diputada fija límites a todos los actores del oficialismo, minimiza a Lousteau y asegura no estar dispuesta a hacer concesiones para maquillar un discurso electoral

0   114   22/04/2017

Dice sentirse aliviada después de resolver dos temas que la tenían inquieta: su candidatura en la Capital Federal y la presentación del pedido de juicio político al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. Pero no por eso pierde su capacidad para mandar mensajes políticos. A Mauricio Macri lo defiende con fiereza, pero también le marca el territorio. A Horacio Rodríguez Larreta también. Asegura apreciar a María Eugenia Vidal, aunque la responsabiliza de no haber jugado en la provincia. Y a Jaime Durán Barba sólo le destina indiferencia y límites. En definitiva, una Lilita Carrió auténtica.

-¿Qué la definió a postularse en Capital y no en provincia?

-Surgió de un acuerdo con Macri y Rodríguez Larreta, como la mejor estrategia para Pro y la Coalición Cívica. Además, por un tema de salud. Para mí es una bendición, ya me cuesta mucho hacer campaña. Yo decía: “Acá me muero de un infarto entre dos pueblos”. Pero si lo tenía que hacer lo iba a hacer. Pero mi candidatura en la provincia siempre estuvo reservada por si era indispensable.

-¿Y no tenía ganas de enfrentar eventualmente a Cristina?

-No es una disputa que yo quería, a mí no me gusta esta polarización. Los hechos de corrupción los denuncié hace 13 años, y todos se corroboraron. Pero para mí ha sido una liberación enorme. También debía una explicación a todos los bonaerenses. Entonces dije la verdad y esto molestó, pero la verdad es que me dijeron: “No sos necesaria en la provincia de Buenos Aires, preferimos a otros candidatos”. Esta es la visión de Durán Barba y que muchos de ellos comparten, y yo los respeto.

-¿Vidal se lo comunicó? ¿Habló con ella sobre eso?

-No, pero yo percibo todo. Yo la quiero muchísimo, la relación con ella es como con Macri. Tenemos diferencias puntuales, en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico.

-Pero hizo acusaciones graves a Ritondo.

-Porque me agoté. Que se metan con uno es una cosa, pero que se metan con un familiar directo es otra. Y esto empezó con dos balas y un mensaje: “Si no dejás de jorobar con el narcotráfico vamos por tu familia”. Y están yendo. Hay sectores vinculados a los servicios de inteligencia de la provincia. Ritondo está vinculado a (Miguel) Toma, no es ajeno a la SIDE.

-¿Condicionó ante Macri su candidatura en algún término?

No, es equivocada la información que hay. Cuando hicimos el acuerdo contra la corrupción, fijamos los acuerdos básicos con Mauricio, que son inamovibles. Yo soy una espada de su presidencia. Después hay algunas diferencias. Y hubo algunas cuestiones no negociables, como el tema del fútbol y el presidente de Boca (Daniel Angelici), y la segunda, Lorenzetti. Con Macri hablamos de temas que estamos llevando con distintos ministerios, porque yo tengo temas con todos: (Mario) Quintana, (Guillermo) Dietrich, (Luis) Caputo, (Nicolás) Dujovne, (Andrés) Ibarra. Pero la sociedad debe entender que yo soy brutalmente sincera, y que ese tipo de relación es buena para la política. Eso nos ha dado una relación de mucha confianza con Mauricio. Y yo no soy obsecuente, como pueden ser muchos funcionarios, ni tengo un poder que depende de él, ni yo quiero cargos, tengo una relación directa, frontal, sincera. Él está queriendo ser cada vez mejor persona y mejor dirigente político.

-¿Decidió ir a Capital tras la renuncia de Lousteau?

-No, antes, cuando el Gobierno recuperó aire, dijimos: “Ya no es necesario”. Tenía mucho más que ver con el apoyo al Gobierno por parte de la sociedad. Lo de Lousteau no tuvo nada que ver. Lo que sí, cuando vi que había una interna en la provincia de Buenos Aires, yo no quería entrar en eso. Yo respaldo absolutamente a (Emilio) Monzó como presidente de Diputados y no quiero que la interna de Pro destruya Cambiemos, y menos que yo quede en el medio. Yo estoy jubilada, estoy con los trámites.

-¿Cómo imagina un enfrentamiento con Lousteau? Dijo que él no es Cambiemos.

-Él nunca dijo que sea Cambiemos y yo no participé en la campaña cuando él compitió como Eco. Para mí, el objetivo era nacional, armar Cambiemos y ganarle al Gobierno. Yo no tengo ningún problema con Lousteau. Pero en la mitad de la gestión hay que acompañar al Gobierno. Además hay que terminar los mandatos. Yo terminé mi mandato. Hay otros que dejan los mandatos, dejan los cargos.

-¿Como se imagina la campaña, donde el artífice de la estrategia es Durán Barba?

-A mí, mientras no me lo pongan acá, no hay ningún problema. Uno escucha a todos y finalmente soy lo que soy, independiente de Durán Barba, no soy una construcción de él. Detesto la sociedad del espectáculo y la imagen, porque filosóficamente soy existencialista, creo en el ser. Yo no privilegio el parecer. No estoy dispuesta a hacer resignaciones en función del marketing político, nunca lo hice. Yo ya estoy más allá de los votos. No vi las encuestas. No me gusta leerlas.

-¿Va a ser un cuerpo extraño en el laboratorio electoral que la Capital es para Pro?

-No, todo está muy bien acordado con Horacio, el financiamiento de la campaña, está todo clarito, sin financiamiento privado.

-¿La elección es de vida o muerte? ¿Qué se juega?

-Hay que hacer buenas elecciones en los grandes centros urbanos, y lograr el acompañamiento al menos similar al de la primera vuelta.

-¿Hay algún candidato en la provincia que prefiera?

-No, que elija María Eugenia, no me quiero meter más. El que yo no quería que esté, no está.

-¿Habla de Jorge Macri?

-No, no quiero hablar más porque le prometí al Presidente que ya estaba todo listo.

-¿Cómo se siente con el discurso de polarización?

-Eso no es una confrontación, lo que el Gobierno está proponiendo no es enfrentar pasado y futuro, lo que hace es salir de la violencia, sostener la República, y tener una estrategia regional que priorice estos principios, porque geopolíticamente América del Sur es el único alejado del conflicto estratégico mundial. El mar de la China, Japón y hasta Rusia, con conflictos, también Medio oriente y Europa. Y hay líderes mundiales en condiciones con las peores perspectivas de la historia, con un Erdogan en una zona estratégica de Europa, un KGB, un Stiuso en Rusia, y un presiente de los EE.UU. como Trump, todos productos de la sociedad del espectáculo.

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